Sobre este piso
La tranquilidad también necesita espacio. El día a día se vuelve más fácil cuando los trayectos son cortos. Un hogar nace de la claridad, la luz y una distribución armoniosa.
Este apartamento, con aprox. 58 m² de superficie habitable y dos habitaciones, combina una sensación de espacio acogedora con una agradable conexión con el exterior. Dispone de calefacción de gas y se presenta como una vivienda compacta en la que las zonas de estar, cocina y descanso se integran con naturalidad.
El recorrido comienza en el recibidor, que da acceso ordenado a las estancias y aporta una nota de tranquilidad a la llegada. Desde aquí se abre la zona de estar, donde los grandes ventanales y la puerta al balcón dejan que la luz natural inunde el espacio. La transición al exterior parece una prolongación natural de la vivienda, acompañada de vistas al verde que aportan carácter y serenidad a la estancia.
Junto a ella se encuentra la cocina, como espacio independiente y claramente delimitado. Los frentes claros de los armarios, una encimera continua y la ventana al final del frente de trabajo aportan estructura, amplitud y tranquilidad a la hora de cocinar. La sala de estar se mantiene flexible, con espacio para sentarse, comer y disfrutar de un ambiente discreto.
El dormitorio prolonga el ambiente tranquilo y también da al balcón. El baño está alicatado y cuenta con bañera y mampara de ducha, además de lavabo e inodoro. Así se crea un concepto de vivienda que combina comodidad, amplitud y privacidad.
El resultado es una armoniosa combinación de conexión con el balcón, distribución clara de las estancias y elegancia sobria y cuidada. Aquí no se crea simplemente superficie habitable, sino un hogar con tranquilidad, ligereza y un entorno fiable.