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Embalar bien: ¿Cuántas cajas de mudanza necesita?

Embalar bien: ¿Cuántas cajas de mudanza necesita?

Lo ha conseguido. Ha encontrado un nuevo piso o incluso una casa. Ahora toca mudarse. Empieza con la planificación y se pregunta: «¿Cuántas cajas de mudanza necesito realmente?». La respuesta no es tan sencilla. No existe una fórmula fiable. Pero sí hay experiencias prácticas que pueden ayudarle a hacer sus cálculos.

De antemano: ¡deshágase de lo que no necesita!

Como muy tarde, cuando haya tomado la decisión de mudarse, debería revisar sus pertenencias y objetos de mobiliario. ¿Realmente tiene que llevarse todo? Quizá sea conveniente revisar el sótano, el desván y alguna que otra habitación, y «deshacerse» de las cosas que ya no necesita.

Libérese de todos los objetos y muebles que no tengan cabida en la nueva vivienda o que no haya tocado en años y que probablemente tampoco vaya a utilizar en el futuro. Estas cosas pueden desaparecer. Si las desecha, las dona a instituciones sociales o las vende a particulares depende de sus preferencias y de su estado. Al final, se trata de deshacerse de cargas del pasado antes de la mudanza.

Opción: dejar que la empresa de mudanzas estime el número de cajas

Si encarga la mudanza a un proveedor de servicios, por lo general habrá una visita in situ. De este modo, la empresa estima el esfuerzo de transporte. Un aspecto fundamental es el número de cajas de mudanza. Aunque usted mismo lo empaque todo, un experto en mudanzas puede ofrecerle una buena estimación del número de cajas necesarias. Mejor aún: recibirá información sobre qué cajas necesita.

Regla general aproximada: estas son las cajas de mudanza que necesita por superficie habitable

El número de cajas necesarias depende de diversos factores. En particular, de sus enseres y de la superficie habitable. Existen varias reglas generales basadas en la experiencia práctica. Entre ellas se encuentran los dos cálculos estándar siguientes:

  • Calcule entre 0,5 y 1 caja por metro cuadrado de superficie habitable o
  • calcule 15 cajas por habitación y, además, entre cinco y diez cajas por cada persona que viva en el hogar.

Sin embargo, ambas fórmulas solo sirven como orientación aproximada. Según el equipamiento, pueden ser necesarias muchas más cajas. Por ejemplo, si posee una pared entera llena de libros, necesitará cajas adicionales. Del mismo modo, un equipamiento de vajilla y porcelana superior a la media da lugar a una mayor necesidad. En ambos casos, los objetos que deben embalarse son muy pesados. Por ello, no debe llenar completamente las cajas, ya que después no se podrán transportar. Si, por el contrario, solo dispone de pocos enseres domésticos o de muchos objetos pequeños y ligeros, necesitará menos cajas de mudanza.

Por tanto, debe comparar el resultado del cálculo aproximado con su situación habitacional. Consejo: es preferible calcular algunas cajas de más. Normalmente, devolverlas o revenderlas no supone ningún problema. Es mejor que disponer de pocas cajas justo antes de la mudanza.

Utilizar diferentes tipos de cajas de mudanza

Además del número de cajas, el tipo de caja desempeña un papel esencial. Existen distintas formas y modelos, todos adecuados para determinados fines. Entre las cajas más habituales se encuentran:

  • Cajas estándar: Este formato tiene un lado longitudinal largo. Estas cajas son adecuadas como cajas universales, ya que también pueden contener objetos de mudanza algo voluminosos. Por regla general, esta variante constituye una parte importante de sus embalajes.
  • Cajas para libros: Estas cajas son más pequeñas y compactas. En ellas puede transportar objetos pesados, como libros, CD o vajilla. Las cajas para libros no deberían faltar en ninguna mudanza.
  • Cajas para vasos: Si desea ahorrarse el laborioso embalaje del vidrio, las cajas para vasos son una buena opción. Disponen de compartimentos que protegen el vidrio.
  • Cajas para ropa: Para trajes, vestidos y abrigos, las cajas para ropa son una buena elección. Estas cajas disponen de una barra para ropa o de dispositivos para colgar perchas.
  • Cajas para cuadros: Los cuadros, las fotografías grandes y objetos similares se pueden embalar bien en cajas para cuadros. Estas están especialmente reforzadas en las esquinas y están disponibles en distintos tamaños.

Preste también atención a los fondos dobles reforzados, las asas dobles reforzadas, las tapas fáciles de cerrar y el rápido montaje de las cajas sin armar. La calidad compensa: las cajas baratas y finas se rompen más rápidamente y sus enseres domésticos pueden resultar dañados.

Recuerde que también debe conseguir material de relleno, como periódicos viejos, cinta adhesiva, bolsas con cierre zip y pegatinas, así como rotuladores de fieltro resistentes al agua para etiquetar las cajas. También resultan útiles las cajas pequeñas sin asas para objetos pequeños y objetos de valor. Así no se caerá nada durante el transporte.